El llamado final de Malaquías VERSO DE MEMORIA: “Y Él se sentará como refinador y purificador de plata y purificará a los hijos de Leví, y los refinará como a oro y como a plata, para que ofrezcan a Jehová ofrenda en justicia” (Malaquías 3:3).
Lectura sugerida:
Profetas y Reyes, págs. 517–532;
Testimonios para la Iglesia, tomo 7, págs. 47–51.
“Solemnemente los que obraban mal fueron avisados de que vendría el día del juicio y que Jehová se proponía castigar a todo transgresor con una presta destrucción. No obstante, nadie era dejado sin esperanza; las profecías de juicio que emitía Malaquías iban acompañadas de invitaciones a los impenitentes para que hicieran la paz con Dios”. —Profetas y Reyes, pág. 521.
1. FALLAS A MENUDO IGNORADAS Do, 22 de mar
a. ¿De qué tendencia de codicia egoísta podríamos ser culpables? Malaquías 1:8.“Muchos han hecho gastos inútiles, tan sólo para complacer los sentimientos, el gusto y los ojos, mientras la causa necesitaba los mismos recursos que así usaban, y mientras algunos de los siervos de Dios iban mal vestidos y se veían estorbados en su labor por falta de recursos. Dijo el ángel: ‘Pronto habrá pasado su tiempo de trabajar. Sus obras demuestran que el yo es su ídolo y que le ofrecen sacrificios’. Primero debe complacerse el yo; su sentimiento es: ‘¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?’ Muchos han recibido amonestación tras amonestación, pero no las han oído. El yo es el fin principal, y a él debe someterse todo lo demás”. —Testimonios para la Iglesia, tomo 1, pág. 115.b. En marcado contraste con las prácticas culturales de la sociedad actual, ¿cómo ve Dios el tierno y sagrado compromiso del matrimonio? Malaquías 2:12–16; Hebreos 13:4; Mateo 19:4–6.“Procure cada uno favorecer la felicidad del otro. Haya entre ellos amor mutuo y sopórtense uno a otro. Entonces el casamiento, en vez de ser la terminación del amor, será más bien su verdadero comienzo”. —El Ministerio de Curación, pág. 278.
2. EL PROCESO REFINADOR Lu, 23 de mar
a. Explique el cumplimiento profético de Malaquías 3:1–3; Juan 2:13–16.“En la purificación del templo, Jesús anunció su misión como Mesías…. Los atrios del templo de Jerusalén, llenos del tumulto de un tráfico profano, representaban con demasiada exactitud el templo del corazón, contaminado por la presencia de las pasiones sensuales y de los pensamientos profanos. Al limpiar el templo de los compradores y vendedores mundanales, Jesús anunció su misión de limpiar el corazón de la contaminación del pecado —de los deseos terrenales, de las concupiscencias egoístas, de los malos hábitos, que corrompen el alma”. —El Deseado de todas las Gentes, pág. 132.“Dios quiere que sus siervos se familiaricen con el mecanismo moral de su propio corazón. A fin de lograrlo, permite con frecuencia que el fuego de la aflicción los asalte para que se purifiquen....“La purificación del pueblo de Dios no puede lograrse sin que dicho pueblo soporte padecimientos. Dios permite que los fuegos de la aflicción consuman la escoria, separen lo inútil de lo valioso, a fin de que el metal puro resplandezca. Nos hace pasar de un fuego a otro, probando nuestro verdadero valor. Si no podemos soportar estas pruebas, ¿qué haremos en el tiempo de angustia? Si la prosperidad o la adversidad descubren falsedad, orgullo o egoísmo en nosotros, ¿qué haremos cuando Dios pruebe la obra de cada uno como por fuego y revele los secretos de todo corazón?” —Testimonios para la Iglesia, tomo 4, págs. 88, 89.b. Nombre algunas formas en que el pueblo de Dios es reprochado por olvidarle, y ¿qué implica realmente robar a Dios? Malaquías 3:5–8; Santiago 1:27; Lucas 12:15; Proverbios 3:9, 10.“Hemos de proponernos deliberadamente que honraremos a Dios con nuestros bienes; y luego no hemos de permitir que nada nos tiente a robarle los diezmos y ofrendas que son la parte que le corresponde. Hemos de ser inteligentes, sistemáticos y constantes en nuestros actos de caridad hacia los hombres y en nuestras expresiones de gratitud hacia Dios por los beneficios que nos brinda. Este es un deber demasiado sagrado para que sea dejado al azar o a ser controlado por el impulso o el sentimiento. Debemos apartar regularmente algo para la causa de Dios con el fin de no robarle la porción que pide para sí. Cuando le robamos a Dios, nos robamos a nosotros mismos también. Renunciamos al tesoro celestial por tener más de este mundo. Esta es una pérdida que no podemos permitirnos sufrir. Si vivimos de tal manera que podamos disfrutar de la bendición de Dios, su mano prosperadora descansará sobre nuestros asuntos temporales, pero si su mano está en contra nuestra, él es capaz de desbaratar todos nuestros planes y desparramar más rápidamente de lo que nosotros podamos juntar”. —Ibid., tomo 5, pág. 252.
3. REGISTROS MINUCIOSOS Ma, 24 de mar
a. Nombre algunas bendiciones que resultan de devolver un diezmo fiel y ofrendas generosas, y explique nuestra necesidad de no demorar en esto. Malaquías 3:10–12.“Caridad de la última voluntad no es lo que Cristo requiere de sus seguidores; no excusa de ninguna manera el egoísmo de los vivos. Aquellos que se aferran a su propiedad hasta el último momento, la entregan más bien a la muerte que a la causa. Pérdidas ocurren continuamente. Los bancos quiebran y las propiedades se consumen de muchas maneras. Muchos se proponen hacer algo, pero dilatan el asunto y Satanás obra para evitar que los recursos entren del todo en la tesorería. Se pierden antes de ser devueltos a Dios, y Satanás se regocija porque así ocurre.“Si queréis hacer algún bien con vuestros recursos, hacedlo en seguida antes que Satanás se apodere de ellos y estorbe así la obra de Dios. Muchas veces cuando el Señor ha abierto el camino para que los hermanos manejen sus recursos de tal manera que puedan adelantar su causa, los agentes de Satanás han suscitado alguna otra empresa que ellos estaban seguros iba a duplicar sus recursos. Se tragan la carnada; invierten el dinero, y la causa, y a menudo ellos mismos, nunca reciben un dólar”. —Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pág. 144.b. ¿Qué registro dolorosamente exacto de nosotros mismos deberíamos determinar que sea borrado? Eclesiastés 12:14; Isaías 65:6–7.c. Aparte de tener los nombres inscritos en el libro de la vida, ¿qué revelan las acciones en los registros divinos de sus hijos fieles? Malaquías 3:16; Salmos 56:8.“Delante de Dios está escrito ‘un libro de memoria’, en el cual quedan consignadas las buenas obras de ‘los que temen a Jehová, y de los que piensan en su nombre’. Malaquías 3:16. Sus palabras de fe, sus actos de amor están registrados en el cielo. A esto se refiere Nehemías cuando dice: ‘¡Acuérdate de mí, oh, Dios mío... y no borres mis obras piadosas que he hecho por la Casa de mi Dios!’ Nehemías 13:14. En el “libro de memoria” de Dios, todo acto de justicia está inmortalizado. Toda tentación resistida, todo pecado vencido, toda palabra de tierna compasión están fielmente consignados, y apuntados también todo acto de sacrificio, todo padecimiento y todo pesar sufridos por causa de Cristo”. —El Conflicto de los Siglos, pág. 473.
4. LA JUSTICIA REVELADA Mi, 25 de mar
a. ¿Qué gozo expresa Dios hacia su pueblo fiel y cómo podemos reflejar ese gozo en nuestro carácter y acciones? Malaquías 3:17; Mateo 25:34–40.“Cuando los corazones simpatizan con otros corazones abrumados por el desánimo y el pesar, cuando la mano se abre en favor de los necesitados, cuando se viste al desnudo, cuando se da la bienvenida al extranjero para que ocupe su lugar en la casa y en el corazón, los ángeles se acercan, y un acorde parecido resuena en los Cielos. Todo acto de justicia, misericordia y benevolencia produce melodías en el Cielo. El Padre desde su trono observa a los que llevan a cabo estos actos de misericordia, y los cuenta entre sus más preciosos tesoros”. —Testimonios para la Iglesia, tomo 2, pág. 25.b. ¿Cómo sabemos que pronto se manifestará la diferencia entre los malvados y los justos? Malaquías 3:18; Apocalipsis 22:11–12.“ ‘Denunciarán los cielos su justicia; porque Dios es el juez’. Salmos 50:6. Esta ley santa, justicia de Dios, que entre truenos y llamas fue proclamada desde el Sinaí como guía de la vida, se revela ahora a los hombres como norma del juicio. La mano abre las tablas en las cuales se ven los preceptos del Decálogo inscritos como con letras de fuego. Las palabras son tan distintas que todos pueden leerlas. La memoria se despierta, las tinieblas de la superstición y de la herejía desaparecen de todos los espíritus, y las diez palabras de Dios, breves, inteligibles y llenas de autoridad, se presentan a la vista de todos los habitantes de la tierra.“Es imposible describir el horror y la desesperación de aquellos que pisotearon los santos preceptos de Dios. El Señor les había dado su ley con la cual hubieran podido comparar su carácter y ver sus defectos mientras que había aún oportunidad para arrepentirse y reformarse; pero con el afán de asegurarse el favor del mundo, pusieron a un lado los preceptos de la ley y enseñaron a otros a transgredirlos. Se empeñaron en obligar al pueblo de Dios a que profanase su sábado. Ahora los condena aquella misma ley que despreciaran. Ya echan de ver que no tienen disculpa.“Ven demasiado tarde la verdadera naturaleza de su falso día de reposo y el fundamento arenoso sobre el cual construyeron. Se dan cuenta de que han estado luchando contra Dios. Los maestros de la religión condujeron las almas a la perdición mientras profesaban guiarlas hacia las puertas del paraíso”. —El Conflicto de los Siglos, págs. 622, 623.
5. EL ÚLTIMO CAPÍTULO Ju, 26 de mar
a. Describa el destino final de los malvados. Malaquías 4:1–3.b. ¿Qué apelo final que envía Dios a través de los profetas menores? Malaquías 4:5–6.“Es la terrenidad y el egoísmo lo que nos separa de Dios. Los mensajes del cielo son de tal naturaleza que suscitan la oposición. Los fieles testigos de Cristo y de la verdad denunciarán el pecado. Sus palabras serán como un martillo que rompe el corazón de piedra y como fuego que consume la escoria. Hay necesidad constante de mensajes de advertencia serios y decididos. Dios quiere hombres que sean fieles al deber. Al debido tiempo él envía a sus fieles mensajeros para que hagan una obra semejante a la de Elías”. —Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pág. 235.“Sólo hasta que los padres mismos anden conforme a la ley del Señor con corazón perfecto, estarán preparados para ‘mandar a sus hijos después de sí’. Se necesita una reforma en este respecto, una reforma que sea profunda y amplia. Los padres necesitan reformarse: los ministros necesitan reformarse; necesitan a Dios en sus hogares. Si quieren ver un estado de cosas diferente, han de dar la Palabra de Dios a sus familias, y deben hacerla su consejera. Deben enseñar a sus hijos que ella es la voz de Dios dirigida a ellos y que debe ser obedecida implícitamente. Deben instruir sus hijos con paciencia; enseñarles bondadosa e incesantemente a vivir para agradar a Dios. Los hijos de tales familias estarán preparados para hacer frente a los sofismas de la infidelidad. Han aceptado la Biblia como base de su fe, y tienen un fundamento que no puede ser barrido por la ola de escepticismo que se avecina”. —Patriarcas y Profetas, pág. 122.“Un hogar cristiano bien ordenado es un argumento poderoso en favor de la realidad de la religión cristiana, un argumento que el incrédulo no puede negar… Si los hogares de los profesos cristianos tuviesen el debido molde religioso, ejercerían una influencia poderosa en favor del bien. Serían, ciertamente, ‘la luz del mundo’ ”. —Ibid., pág. 123.
PREGUNTAS DE REPASO PERSONAL Vi, 27 de mar
1. Sea casado o no, ¿cómo puedo reforzar el plan de Dios para el matrimonio?2. ¿En qué formas estoy viendo en mí la evidencia del proceso de purificación de Dios?3. Mencione los tres libros de registros que están en la corte celestial.4. ¿Cómo puedo llevar gozo al corazón de las inteligencias celestiales?5. ¿Cuál es el más poderoso sermón que podemos dar en estos últimos días?