Ofrenda del primer sábado
Sábado, 7 de febrero de 2026 Departamento de Bienestar Social de la Conferencia GeneralEl Departamento de Bienestar Social de la Conferencia General se propone brindar alivio a los afectados por diversas tragedias, naturales o provocadas. Hay hermanos que han perdido sus propiedades debido a incendios, inundaciones y por guerras y conflictos.Cuando uno ve su trabajo destruido, es muy alentador ver una mano ayudadora extendida ofreciendo cuidado y apoyo. Los que han vivido esos desastres a menudo hablan del gozo que sienten al ser ayudados en una situación de gran necesidad, y están agradecidos por el privilegio de ser parte de una verdadera familia espiritual.Hay otros que viven en la miseria extrema, que alcanzan a comer solo una vez al día, aun así, en medio de su profundo sufrimiento, permanecen firmes en la esperanza y certeza de la pronta venida de Jesús, y que todo esto pasará... A ellos, el Departamento de Asistencia Social extiende una mano amiga y ayudadora. Con las palabras de Cristo: “… En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” (Mateo 25:40), nuestra misión se orienta entendiendo que la religión verdadera no consiste en palabras sino en acciones al cuidado de huérfanos, viudas, enfermos y refugiados. Tan pronto recibimos contribuciones, las distribuimos rápidamente, supliendo las necesidades más críticas, especialmente entre nuestra familia en la fe.Se han reconstruido iglesias destruidas por tragedias naturales, reconstruido y amueblado casas destruidas por fuego, inundaciones u otros desastres climáticos, se han tratado los enfermos, y los huérfanos, viudas y personas necesitadas han recibido alimento y atenciones básicas. Aunque se ha logrado hacer mucho, distamos mucho de nuestro ideal de no tener necesitados entre los de nuestra fe, tal como sucedió en el Pentecostés.Es por esto, hermanos, que contamos con vuestra generosa, abundante, y principalmente, amorosa ofrenda. Al apartar vuestra Ofrenda del Primer Sábado, pensad en cuánto habéis recibido de Dios. Él multiplicará vuestra ofrenda y la convertirá en bendición para vosotros, vuestras familias, y para los que serán ayudados en tiempos de dificultad.“Mediante el ejercicio de este amor práctico es como las iglesias se acercarán a Cristo en unidad. Mediante el amor de los hermanos aumenta el amor a Dios, porque él no ha olvidado a los que están en aflicción, y en esta forma las ofrendas de gratitud ascienden hacia Dios por su cuidado”. —Consejos sobre Mayordomía Cristiana, pág. 357.¡Qué Dios os bendiga grandemente!
Departamento de Bienestar Social de la Conferencia General